Argentina y México: 132 años de relación bilatreral y un destino común

Alberto Fernández y López Obrador buscaron desde el inicio de sus gestiones afianzar una relación estratégica.

Alberto Fernández y López Obrador buscaron desde el inicio de sus gestiones afianzar una relación estratégica.

Argentina y México llevan 132 años de una relación bilateral marcada por estrechos vínculos históricos, culturales y de solidaridad entre sus pueblos, con fuertes coincidencias en los foros multilaterales y un importante flujo comercial que hacen de ambas naciones dos socios estratégicos y centrales para la integración de América Latina.

En los últimos años, Argentina y México evidenciaron un interés mutuo en fortalecer sus relaciones en el ámbito político, una aspiración que tomó nuevo impulso con la llegada del presidente argentino Alberto Fernández y su par mexicano, Manuel López Obrador, a los gobiernos de sus respectivos países.

Convencidos de la necesidad de impulsar un modelo de crecimiento, sobre la base de una economía distributiva que garantice la justicia social en la región, Alberto Fernández y López Obrador buscaron desde el inicio de sus gestiones afianzar una relación estratégica que sirva, además, como un «eje progresista» en América Latina.

Ambas naciones tienen firmado un Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE), suscrito el 30 de julio de 2007 y vigente desde el 18 de julio de 2008, que rige la relación bilateral entre México y Argentina y ha permitido profundizar ese vínculo en los ámbitos político, económico-comercial, cultural y de cooperación.

Desde la primera visita de Estado de un mandatario mexicano a Argentina (realizada por el presidente Adolfo López Mateos en enero de 1960, en tiempos de Arturo Frondizi), la relación bilateral mostró momentos de mayor y menor cercanía.

En mayo de 2011, Cristina Fernández realizó una visita oficial a México para profundizar la relación bilateral.

En mayo de 2011, Cristina Fernández realizó una visita oficial a México para profundizar la relación bilateral.

Los cruentos regímenes militares que bañaron de sangre Latinoamérica en los 70 y 80 y que hicieron de la región un territorio atomizado, llevó la relación entre Argentina y México a su más bajo nivel.

Uno de los momentos de mayores dificultades diplomáticas fue ocasionado por los asilos a Héctor Cámpora y Abal Medina, así como la intensa corriente de argentinos que, escapando de la feroz dictadura argentina, encontraron refugio en tierra azteca.

Hoy esos compatriotas, como sus descendientes, se conocen y se autodenominan como «argenmex», término que sintetiza la simbiosis de los argentinos en ese país.

El momento de mayor cercanía entre ambos países hasta ahora se produjo con el viaje de Estado del expresidente Néstor Kirchner, en 2007, en un contexto de crecimiento del comercio y de las inversiones bilaterales.

Fue en aquella visita cuando los presidentes Kirchner y Felipe Calderón suscribieron el Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE), que hasta hoy enmarca la dimensión institucional de la relación bilateral y ha permitido profundizar los vínculos entre los dos países.

En mayo de 2011, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó una visita oficial a México con el ánimo de profundizar la relación bilateral.

En tanto, en su calidad de presidente electo, Enrique Peña Nieto visitó Argentina el 21 de septiembre de 2012, y sostuvo un encuentro con Cristina Fernández y, posteriormente, ambos mandatarios se reunieron en dos ocasiones más: durante la I y II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en enero de 2013 y enero de 2014, respectivamente.

Con sintonía ideológica, en enero de 2016, Peña Nieto y el entonces presidente Mauricio Macri se reunieron en el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza y acordaron impulsar la relación bilateral, que se coronó con la visita de Estado que, en julio del mismo año, realizó el mandatario mexicano a la Argentina, en la que ambos presidentes suscribieron 17 acuerdos de cooperación bilateral.

En 2016, Peña Nieto y el entonces presidente Mauricio Macri se reunieron en el Foro Económico Mundial.

En 2016, Peña Nieto y el entonces presidente Mauricio Macri se reunieron en el Foro Económico Mundial.

Poco después de su triunfo electoral frente a Mauricio Macri y aún siendo presidente electo, Alberto Fernández dejó en claro el perfil que buscaba imprimirle a su política exterior y en noviembre de 2019 partió a México, donde mantuvo un encuentro con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

A partir de ese momento, ambos buscaron afianzar la relación bilateral y articular posiciones comunes en organismos multilaterales y regionales, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Esa articulación se evidenció, entre otros aspectos, en el decidido rol facilitador que tuvo el presidente mexicano en el acuerdo que el Gobierno argentino logró con los bonistas privados de la deuda externa.

En el marco de una Latinoamérica polarizada entre gobiernos progresistas y de derecha, Alberto Fernández y López Obrador, arribaron a fuertes coincidencias para sostener la estabilidad regional.

Con la Unasur casi extinta, ambos mandatarios buscaron reimpulsar la Celac, como nuevo espacio de integración regional, le brindaron protección al expresidente boliviano, Evo Morales, tras el golpe de Estado en su país, compartieron la postura de respeto a la autodeterminación y la no injerencia de otros estados, en la crisis venezolana y a fines del año pasado hicieron causa común en la pulseada frente a los Estados Unidos y aliados por la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por otra parte, México votó a favor de todas las resoluciones sobre la Cuestión de las Islas Malvinas adoptadas por la Asamblea General de la ONU (1965-1988) y expresó su respaldo a la postura argentina en otros organismos, como la Celac y la OEA.

Ahora, Argentina y México comparten esfuerzos para combatir la pandemia de coronavirus con la producción conjunta de la vacuna británica contra el coronavirus para América Latina de la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca.

«Argentina y México tienen un futuro común en Latinoamérica, que pasa por la unidad de los esfuerzos, esa unión es un deber y una obligación que tenemos; desde el país más al norte de América Latina hasta el más austral tenemos que ser capaces de trazar un eje que una a todo el continente», exhortó hoy el presidente Fernández, en su segundo día de visita en ese país.