Mendoza y la industria 4.0

Industria 4.0 la cuarta revolución industrial inteligente

Seguramente superada la pandemia sanitaria (Covid19), surgirá un nuevo contexto macroeconómico, provincial, nacional e internacional, en el cual se deberá analizar las continuidades y transformaciones de la industria mendocina.

Es necesario destacar que Mendoza ha transitado buena parte de sus etapas de desarrollo industrial asociada a las actividades agrarias en general. También es preponderante el petróleo que origino un set de empresas prestadoras de servicios, que progresivamente incorporaron tecnología conforme las demandas del sector combustibles y energía.

Los últimos diez años de información estadística (2010 – 2019), exponen que el Producto Bruto Geográfico (PBG) Industrial aporto en promedio el 16,1% al PBG de Mendoza. Los sectores con mayor incidencia fueron, elaboración de bebidas (industrias del vino) y refinerías de petróleo y petroquímica que aportan en promedio para dicho periodo temporal el 37,9% y 40,7% respectivamente del índice industrial.

La participación de las manufacturas de origen industrial en las exportaciones provinciales representa en promedio el 15,4% para el periodo 2010-2019. El Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) del Ministerio de Trabajo de la Nación informa que en el cuarto trimestre de 2010 los asalariados registrados del sector privado (trabajadores formalizados) de la industria manufacturera eran 169.323, en igual trimestre de 2019, el número es 168.208.

La industria provincial a partir de la apertura económica de los años setenta, comenzó una etapa de mejora de la tecnología que le otorgo un posicionamiento diferencial en el ámbito nacional y regional. Sucesivos acontecimientos económicos proporcionaron un escenario de marchas y contramarchas de la industria mendocina, que incluye la irrupción de firmas multinacionales en la cadena vitivinícola como así también la internacionalización de la empresa petrolera YPF.

La industria mendocina en la actualidad

A partir de 2016 la industria mendocina, incremento los síntomas de un agotamiento y retraso relativo que le genero la pérdida progresiva de recursos humanos según refleja OEDE es sus estadísticas, identificando 8.380 asalariados registrados menos al comparar 3er bimestre de 2020 con igual trimestre de 2015. Es necesario destacar que la reducción de la plantilla de trabajadores formalizados en la industria deriva en costos asociados como el de formación técnica que registra valores superiores a otros segmentos de la producción.

Simultáneamente el gobierno nacional aplico progresivamente una política de quita de restricciones para el ingreso al país de productos industrializados, que conjuntamente a un incremento sustancial de los costos en las líneas de financiamiento fue alejando las opciones de recuperación.

La industria metalmecánica, rubro cuya dinámica le otorga un alto nivel de respuesta a los cambios macroeconómicos, ingreso en un sendero de baja integración al proceso de producción provincial, este escenario se mantiene hasta el presente, solo basta con acceder al informe “Actualidad de la Industria Metalmecánica – 1er Bimestre de 2021” de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA).

Los nuevos desafíos

En los últimos años, la industria mendocina no ha dado muestras de mejorar sus condiciones de competitividad y por ello se requieren cambios de carácter sistémico abordando diferentes dimensiones como por ejemplo la construcción de una visión o lineamientos desde estado provincial, y la interacción entre actores políticos y empresarios en la definición de lo “estratégico” en materia de promoción de la competitividad industrial.

Los funcionarios de la presente y futuras administraciones de la provincia deberán liderar y ser muy activos, mediante el diseño e implementación de políticas públicas orientadas a fortalecer la capacitación científico-tecnológica y la infraestructura en I+D.

En el recorrido propuesto es necesario que el accionar de los diferentes actores (sociedad, sector productivo y estado) logren una coordinación institucional y operativa que se traducirá en una dinámica de innovación continua.

La pandemia aceleró la necesidad de un mayor control del inventario y de la producción, especialmente en el sector de alimentos. Muchas pymes aún no tienen soluciones avanzadas para este objetivo.

La administración provincial a cargo de la alianza UCR-PRO, parece desconocer los argumentos fundacionales de la Industria 4.0 (Cuarta Revolución Industrial), esta cuarta etapa de reciente configuración se plantea para la tercera década del siglo XXI. La inteligencia artificial es señalada como elemento central de esta transformación, íntimamente relacionada con la acumulación creciente de grandes cantidades de datos (“big data”), el uso de algoritmos para procesarlos, y la interconexión masiva de sistemas y dispositivos digitales.

No discutir los conceptos y potenciales beneficios que la Industria 4.0 puede llevar a la dirigencia política y empresarial mendocina a un error de interpretación. Es necesario que las firmas industriales abandonen su postura de adjudicar al estado el origen de sus falencias y empezar a ver la transformación digital como el camino para acceder a un mercado que en cada salto tecnológico incorpora empresas que apuestan a la innovación.

Dante Moreno. Economista