Lun. Nov 28th, 2022
Protestas en Irán por Mahsa Amini. Foto: AFP

El máximo funcionario de la ONU para los derechos humanos reclamó este jueves a las autoridades iraníes poner fin a la represión en las protestas iniciadas hace dos meses por la muerte de la joven Mahsa Amini.

La exhortación de Volker Türk llegó al inicio de una reunión de los 47 Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Suiza, para decidir si abre una investigación internacional sobre abusos represivos de los que se acusa a Teherán.

«El uso innecesario y desproporcionado de la fuerza debe cesar», dijo Türk, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

«Los métodos antiguos y la mentalidad de fortaleza asediada de los que tienen el poder sencillamente no funcionan. Sólo empeoran la situación», dijo, y agregó que en la república islámica «se está produciendo una crisis total de derechos humanos».

La ONU afirma que más de 300 personas murieron en Irán en la represión de las protestas desatadas hace dos meses por la muerte de Amini, de 22 años, luego de haber sido detenida en Teherán por llevar mal puesto el velo islámico.

El proyecto de resolución presentado

El Consejo debatía una proyecto de resolución presentado por Alemania e Islandia para crear una nueva misión de investigación que estudie los presuntos abusos cometidos desde que comenzó la ola de protestas, tras la muerte de Amini el 16 de septiembre.

Según el proyecto de resolución, esta misión de investigación internacional independiente tendrá que incluir «la dimensión de la violencia relacionada con el género».

Esta semana, Türk dijo que más 300 personas murieron en las protestas, denunció un «endurecimiento» de la represión y llamó a Irán a imponer una moratoria inmediata a la pena de muerte, luego de que seis manifestantes fueran condenados a la pena capital.

Varias ONG afirman que los muertos son muchos más. Iran Human Rights (IHR) la eleva hasta 416 fallecidos, 51 de ellos niños.

La ONU exige a Irn poner fin a la represin en las manifestaciones por Mahsa Amini
La ONU exige a Irán poner fin a la represión en las manifestaciones por Mahsa Amini.

Según Türk, unos 14.000 manifestantes, incluyendo niños, han sido detenidos en el contexto de las protestas, «una cifra descomunal».

El Gobierno iraní envió una delegación a Ginebra a principios de este mes para instar a los países a votar en contra de la resolución, y acusó a los países occidentales de carecer de «credibilidad moral».

«Los derechos del pueblo iraní fueron ampliamente violados por los llamados campeones de los derechos humanos a causa de la imposición de sanciones unilaterales por parte del régimen estadounidense y de la aplicación de estas crueles sanciones por parte de los países europeos, especialmente Alemania, Reino Unido y Francia», dijo Khadijeh Karimi, una funcionaria iraní, en la reunión en Ginebra.

«Con una larga historia de colonialismo y de violación de los derechos humanos de otras naciones, Estados Unidos y Europa no deberían pretender ser los defensores de derechos humanos», dijo recientemente la Cancillería iraní.

«Los derechos del pueblo iraní fueron ampliamente violados por los llamados campeones de los derechos humanos a causa de la imposición de sanciones unilaterales por parte del régimen estadounidense»

No es seguro que el Consejo adopte la resolución.

Recientemente fue creciendo la resistencia -impulsada por Rusia, China e Irán- en el seno de la instancia contra las iniciativas de los países occidentales para condenar a Estados individuales por su represión de los derechos humanos.

La reunión de este jueves se considera una prueba clave de la influencia de Occidente en el Consejo, tras el intento fallido contra Beijing, cuando fracasó un intento de incluir un debate sobre la represión contra la minoría musulmana uigur en la región de Xinjiang.

Pero Irán podría tener más dificultades para bloquear la resolución este jueves.

El Consejo ya expresó sus preocupaciones sobre la república islámica en materia de derechos humanos cuando nombró en 2011 a un relator especial para vigilar las acciones de Teherán. Su mandato fue renovado cada año.