Mié. Oct 5th, 2022
Foto AFP
Foto: AFP.

 
Armenia y Azerbaiyán se acusaron este miércoles de romper la tregua negociada en la víspera tras los peores enfrentamientos fronterizos entre estos dos países desde la guerra de 2020 por la disputada región de Nagorno Karabaj, y pese a los pedidos de prudencia de la comunidad internacional que teme que la escalada se transforme en una nueva guerra en el antiguo espacio soviético.

Al menos 105 militares armenios murieron, anunció este miércoles el primer ministro Nikol Pashinian, un balance muy superior al inicial de 49 uniformados provisto el martes.

El premier aseguró además que Azerbaiyán había ocupado 10 kilómetros cuadrados adicionales dentro de la frontera de su país, exigiendo a las fuerzas del país enemigo que abandonaran su territorio.

Azerbaiyán, que contó 50 soldados muertos en su lado, propuso el miércoles devolver a Ereván los cuerpos de 100 militares armenios mientras llamaba a un alto el fuego.

El portavoz del Ministerio de Defensa de Armenia, Aram Torosián, dijo que la situación en la frontera «seguía siendo tensa (…) El adversario comenzó a disparar desde las 8 (la 1 en la Argentina) con artillería, morteros y armas de gran calibre».

Por su parte. el Ministerio de Defensa de Azerbaiyán, acusa a las fuerzas armenias de «violar el alto el fuego (…) y bombardear posiciones cerca de Kalbayar y Lachín con morteros y artillería», informó la agencia de noticias AFP.

Repercusiones

Desde el 13 de septiembre resurgió la tensión bilateral en torno de Nagorno Karabaj, que desde 1991 funciona como un Estado independiente con el apoyo de Armenia, lo que hace temer un nuevo conflicto, ahora con otras variables: Rusia debilitada por la guerra de Ucrania y Azerbaiyán -rico en petróleo y gas- con un peso estratégico como actor energético y una posición de fuerza frente a Occidente.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, transmitió este miércoles su preocupación por los choques armados entre ambas naciones vecinas en una conversación telefónica con su par azerí, Ilham Aliyev, informó la oficina de prensa de la Presidencia de Azerbaiyán.

«Durante la conversación telefónica, Macron expresó su preocupación debido al incidente ocurrido en la frontera entre Armenia y Azerbaiyán», señaló el ente en un despacho.

La Cancillería rusa, en tanto, cuestionó las tentativas de la Unión Europea (UE) de interferir en su labor mediadora para resolver el conflicto.

«Llama la atención que Bruselas se activó en el Cáucaso del Sur en medio de su campaña de sanciones contra Rusia y la suspensión del trabajo conjunto en el Grupo de Minsk de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa)», dijo Denís Gonchar, uno de los responsables de la Cancillería rusa, a la agencia de noticias Sputnik.

Gonchar denunció que los 27 países de la UE, 21 de ellos miembros de la OTAN, no ocultan que su objetivo principal es desplazar a Rusia del Cáucaso.

«Nosotros no participamos en esos juegos geopolíticos de suma cero. Hacemos un trabajo práctico diario basado en los contactos directos entre nuestros líderes y ministros de Exteriores, la cercanía histórica de nuestros países, la interrelación de intereses para construir un futuro más seguro y próspero en nuestra región», concluyó.

Nagorno Karabaj

Es una región de aproximadamente 4.400 kilómetros cuadrados y está emplazada en el Cáucaso Sur, el espacio donde hoy conviven tres Estados independientes, exrepúblicas soviéticas: Georgia, Azerbaiyán y Armenia.

Tiene una población de 150.000 habitantes y forma parte de Azerbaiyán, pero el 80% de su población es armenia de religión cristiana y los azeríes, musulmanes de lengua túrquica, son su primera minoría.

El territorio es disputado desde que decidió separarse en 1988 de la entonces República Socialista Soviética de Azerbaiyán.

Los dos países volvieron a enfrentarse el 23 de septiembre de 2020 por esta razón con fuertes bajas en ambos bandos.

Un mes y medio después, en noviembre de 2020, las dos naciones alcanzaron un alto el fuego con la mediación de Rusia.