Dom. Oct 2nd, 2022
Soledad Laciar completar su testimonio ante los miembros de la Cmara 8va del Crimen de Crdoba Foto Laura Lescano
Soledad Laciar completará su testimonio ante los miembros de la Cámara 8va. del Crimen de Córdoba / Foto: Laura Lescano.

La madre de Blas Correas, el adolescente de 17 años asesinado de un balazo por la policía durante un control vehicular en agosto de 2020 en la ciudad de Córdoba, aseguró este miércoles en el juicio por el crimen que los policías “dispararon sus armas como si estuvieran jugando en la Play” y afirmó que su hijo y el resto de sus amigos que se hallaban dentro del auto fueron «parte de un sistema horroroso».

Soledad Laciar, la madre del joven asesinado, realizó el segundo tramo de su declaración como testigo que había comenzado el viernes de la semana pasada, ante el jurado popular del juicio que tiene a 13 efectivos de la Policía de Córdoba sentados en el banquillo de los acusados.

Desde las 14.20 y durante más de dos horas en la quinta audiencia del debate que se desarrolló en los Tribunales locales, la mujer dijo que luego del crimen de su hijo se puso al frente de la lucha por “justicia por muchas víctimas” que pasaron por situaciones similares.

“Yo solo estoy luchando por justicia y que algo cambie”, al sostener que “las víctimas son partes de un sistema horroroso”, de quienes “no pueden apreciar la vida porque ellos se la arruinaron. (Estos policías) disparan sus armas como si estuvieran jugando en la Play”, afirmó Laciar.

Asimismo relató que por su casa constantemente «pasan patrulleros y los policías miran hacia adentro», por lo que se siente «observada y en situación de vulnerabilidad».

De todas formas, la mujer dijo no temer por su vida, aunque sí admitió tener miedo que le pase algo a sus otros hijos.

Al respecto añadió que lo que pretende con su lucha es lograr que sus hijos “busquen a un policía si tienen problemas”, al dejar en claro que la sociedad necesita recuperar la confianza en las fuerzas de seguridad.

En otro pasaje de su declaración, Laciar relató parte del contenido de una reunión que había mantenido en su casa con el entonces subdirector de Seguridad Capital, comisario Gonzalo Cumplido, quien había sido imputado en esta causa por «violación de los deberes de funcionario público» por no haber concurrido al lugar del hecho, aunque luego fue sobreseído.

En esa reunión Laciar dijo que Cumplido le había comentado que siempre quiso acercarse a la familia y también ir al velorio de Blas, pero que el relevado ministro de Seguridad provincial, Alfonso Mosquera, “le dijo que no”.

“Claramente deja en evidencia que esa era la postura del Gobierno” de Juan Schiaretti “que hizo silencio” en todo este tiempo, señaló la mamá de la víctima, y que Cumplido también le había comentado que “hubo llamadas de policías que fueron borradas”.

De acuerdo al cronograma de testigos convocados por el tribunal, luego declarará el padre de la víctima, Blas Fernando Correas, y finalmente los cuatro chicos amigos y compañeros de colegio que se movilizaban en el automóvil baleado por la policía.

El crimen de Blas

El hecho ocurrió la madrugada del 6 de agosto del 2020 cuando Blas y sus amigos se hallaban a bordo de un Fiat Argo e iban a tomar algo a un bar.

Cuando circulaban por avenida Vélez Sarsfield y Romagosa, del barrio Colinas, en el sur de la capital cordobesa, el joven que conducía evadió un control policial porque -según dijo luego- se asustó porque uno de los policías le apuntó con un arma a la cabeza.

En ese momento, según la investigación, el suboficial Lucas Gómez (37) efectuó cuatro disparos con su arma reglamentaria, mientras que el cabo primero Javier Alarcón (33) disparó en dos oportunidades.

Las pericias determinaron que uno de los cuatro disparos efectuados por Gómez impactó en la espalda de Blas, lo que le provocó la muerte.

Posteriormente, y con el objetivo de simular un enfrentamiento con un grupo armado, los policías «plantaron» un arma en las cercanías de la zona del control policial, según la acusación fiscal.

Los acusados

En este juicio, Gómez y Alarcón llegan acusados de ser «coautores de homicidio calificado por abuso de su función y homicidio agravado por el empleo de armas de fuego, homicidio calificado por abuso de su función en grado de tentativa reiterado -cuatro hechos- y homicidio agravado por el empleo de armas de fuego en grado de tentativa reiterado -cuatro hechos».

Los restantes 11 policías acusados son Sergio Alejandro González, Wanda Micaela Esquivel, Yamila Florencia Martínez, Walter Eduardo Soria, Enzo Gustavo Quiroga, Jorge Ariel Galleguillo, Leonardo Alejandro Martínez, Rodrigo Emanuel Toloza, Ezequiel Agustín Vélez, Leandro Alexis Quevedo y Juan Antonio Gatica, acusados de «falso testimonio, encubrimiento por favorecimiento personal agravado por la calidad funcional y omisión de deberes de funcionario público».