Vie. Oct 7th, 2022
El jurado popular pas a deliberar y se espera que en las prximas horas de a conocer su veredicto Foto Cris Sille
El jurado popular pasó a deliberar y se espera que en las próximas horas de a conocer su veredicto. / Foto: Cris Sille.

Un fiscal pidió este jueves a un jurado popular que declare culpable a un policía por el travesticidio de Melody Barrera, asesinada de seis balazos en la localidad mendocina de Guaymallén en agosto del 2020, y afirmó que el acusado mató a su víctima «por la espalda, sin que ella pudiera defenderse» y que se trató de un «asesinato cruel».

Se trata del fiscal en jefe de Homicidios del Ministerio Público Fiscal de Mendoza, Fernando Guzzo, quien consideró frente a los 12 jurados populares que durante el juicio quedó acreditado que Darío Rubio cometió «un travesticidio», que nunca se arrepintió y que su ataque contra Melody fue cometido con «alevosía y ensañamiento».

En su alegato realizado la mañana de este jueves en los tribunales de Mendoza, el fiscal Guzzo, acompañado por la fiscal Andrea Lazo, utilizó una frase contundente declarada por uno de los testigos: «Rubio fue, buscó un arma y cagó a tiros a un trava, lo hizo en seis oportunidades a Melody».

De acuerdo a su reconstrucción, el sábado 29 de agosto del 2020 Rubio «llegó con su auto y discutió con la victima, quien se defendió lanzándole gas pimienta. Luego le dijo a un chofer de Cabify que pasaba por el lugar que iba a buscar un arma para volver a cagar a tiros a ‘estos travas'».

«Rubio regresa y la acribilla. En el lugar hallaron seis vainas, luego del hecho se dio a la fuga. La mató por la espalda, sin la posibilidad de reacción de la víctima, es alevosía», dijo el fiscal, quien agregó que «quedó acreditado que fue un asesinato cruel, con sufrimiento a la víctima, sin que ella pudiera defenderse».

Para el fiscal Guzzo, el imputado «planeó la venganza por más de una hora, quería la muerte y sufrimiento de la víctima» y afirmó que al acusado «no le salió una disculpa, porque para él Melody fue un objeto».

«El cuerpo de Melody habla, no hubo pelea, no tenía lesiones de defensa, no hay pruebas de que ella robó»Andrea Lazo, fiscal

Luego, la fiscal Lazo recordó que la víctima, tras recibir la balacera «estuvo más de treinta minutos agonizando», con lo que justificó que el acusado Rubio «causó daño y sufrimiento» en Melody.

«Es un homicidio, por odio, prejuicio por la identidad e igualdad de género, porque no solo insultó cuando dijo trava de mierda, sino que tuvo una conducta violenta y se valió de la pistola proporcionada por la policía», dijo.

Por su parte, la abogada Viviana Beigel, quien representó como querellante a los familiares de la víctima también solicitó con firmeza al jurado popular que declare a Rubio culpable del homicidio con los agravantes del «travesticidio, por alevosía, ensañamiento y por ser miembro de una fuerza de seguridad».

«El cuerpo de Melody habla, no hubo pelea, no tenía lesiones de defensa, no hay pruebas de que ella robó», dijo la abogada, quien afirmó que el acusado «mintió».

«Estoy arrepentido por la muerte de Melody»

Por su parte, la defensa del imputado, Pablo Cazaban, pidió al jurado popular analizar «las circunstancias» del crimen y que se considere que el policía rubio se «excedió en su legítima defensa».

«Melody, ese día, se encontraba en la Costanera, luego hubo una agresión injusta de Melody a Darío, en tal sentido está acreditado que Melody lanzó gas pimienta dentro del auto, estando Darío en el interior», afirmó el letrado, quien agregó que «al momento de la detención (de Rubio), los policías abrieron el automóvil y aún había olor a gas pimienta, eso indica que el ataque fue adentro del auto, la agresión existió, está claro y comprobado que existió».

El defensor planteó la posibilidad de que la víctima le haya arrebatado el arma reglamentaria al policía y que «Melody le disparó, pero que la bala no salió porque el arma tenía seguro».

«No queremos un hecho impune, pedimos que se lo declare culpable pero de un homicidio en exceso de defensa, agravado por el uso de arma de fuego», concluyó.

«Arranco el auto, cruzo la Costanera y diviso a la chica que me había robado. Cuando me bajo del auto veo que saca un arma, me dispara, le doy una patada y cae el arma. Luego me agacho a tomar el arma, escucho un estruendo, pensé que me iba a matar, me levanto y disparo para repeler la agresión, tenía mucho miedo, no sé cuántas veces dispare», dijo el acusado Darío Jesús Chávez Rubio (34) al relatar su versión de los hechos.

«No queremos un hecho impune, pedimos que se lo declare culpable pero de un homicidio en exceso de defensa»Pablo Cazaban, defensa del imputado

El policía aseguró que «en ningún momento» sintió «odio con las personas trans» y se limitó a agregar: «Siento que me equivoqué».

«Defendí mi vida, sentí que me iban a matar, me defendí por mi familia e hija, espero que tomen la medida más justa, lamento por el daño que cause a la familia, pido perdón», agregó.

La jueza técnica Nancy Lecek le ofreció finalmente al acusado pronunciar sus últimas palabras: «Estoy arrepentido por la muerte de Melody», dijo de pie ante el jurado popular el policía Rubio, quien prestaba servicios en la comisaría 34 de Godoy Cruz, aunque en el momento del hecho se encontraba fuera de servicio.

«Pido que sea lo más justo posible y que me den una oportunidad», le dijo al jurado ante de finalizar su declaración.

Tras sus dichos, la madre de Melody, Victoria Pincheira, dijo a Télam que no le creyó «ni una palabra».

Foto Cris Sille
Foto: Cris Sille.

El jurado popular pasó a deliberar y se espera que en las próximas horas de a conocer su veredicto.

El travesticidio de Melody

El travesticidio ocurrió la madrugada del sábado 29 de agosto de 2020, cuando Melody recibió seis disparos de arma de fuego desde un vehículo en calle Correa Saa y Costanera, de Guaymallén, a pocos metros del límite con la capital mendocina.

En un sector donde se produjo el hecho se encontraron varias vainas servidas de calibre 9 milímetros y posteriormente la pericia balística realizada sobre la pistola de Chaves determinó que los proyectiles y las vainas eran coincidentes.

Por su parte, el imputado quedó detenido el 17 de septiembre del 2020 en la dependencia donde se desempeñaba y llegó preso al debate como acusado de «homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía», el cual prevé la pena de prisión perpetua.